Los visados de obra nueva en España siguen una tendencia al alza, confirmando que la actividad constructiva continúa recuperándose tras años de estancamiento. Sin embargo, a pesar de esta progresión positiva, expertos y datos recientes advierten de que el crecimiento de los permisos no es suficiente para cubrir la elevada demanda de vivienda existente, especialmente en zonas urbanas con fuertes presiones de mercado.
Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, los visados de dirección de obra de vivienda nueva alcanzaron las 115.279 unidades hasta octubre de 2025, lo que representa un incremento interanual del 7,6 % respecto al mismo periodo del año anterior. Este aumento es una muestra del dinamismo del sector residencial y de la confianza de los promotores, aunque el ritmo de crecimiento es moderado.
Además, los datos acumulados hasta agosto de 2025 reflejan que se emitieron más de 90.000 visados de obra nueva, con un destacado protagonismo de los proyectos de viviendas en bloque, que crecieron casi un 9 % interanual, frente a un avance más moderado en viviendas unifamiliares.
Pese a estos números al alza, analistas del mercado y organismos independientes indican que la oferta de viviendas nuevas sigue muy por debajo de la demanda real. El déficit estructural de vivienda en España —estimado en varias centenas de miles de unidades por informes económicos y de la Unión Europea— continúa ejerciendo presión al alza sobre los precios de compra y alquiler, especialmente en las grandes ciudades y áreas metropolitanas. El desajuste entre la oferta en construcción y las necesidades habitacionales ha sido señalado como uno de los principales factores detrás del encarecimiento persistente del mercado inmobiliario español.
Expertos del sector reclaman medidas adicionales para acelerar la producción de vivienda, incluyendo simplificación de trámites urbanísticos, mayor disponibilidad de suelo edificable y políticas públicas que incentiven la construcción de vivienda asequible. Sin estas acciones, el crecimiento de los visados de obra nueva, aunque positivo, no será suficiente para equilibrar la balanza entre oferta y demanda en el corto y medio plazo.
